domingo, 24 de abril de 2011

Fobia

"Esta letra es una vieja letra, nunca fue terminada, pero hoy mientras más la leo, más me doy cuenta que fue todo lo que quise decir en el momento en que la escribí".

Canta las canciones
Que cuentan las historias que alguna vez vivimos

Dime lo que aún recuerdas
Y sonríe por mí

A ver si descubro la manera de volver
Y comienzo a recordar lo que alguna vez abracé

Estoy dejando de sentir
Estoy comenzando a caer…

Cuenta la historia
Que cantas cuando estas triste

Mientras yo intento seguir (sin ti)
Mientras tú te pierdes por ahí

…A veces la calma es solo una vil excusa
Y una excusa puede ser un vil abandono.

¡Qué dices tú!
¿Cantas mi canción?

miércoles, 14 de julio de 2010

Cuidado con caer


Todo a mí alrededor son caras y lugares que parecen familiares, que piensan de todo pero que no dicen nada, que no van a ningún lugar. Es bonito y gracioso mientras lo puedes ver, mientras no desaparezcas del metro cuadrado y no estés lo bastante lejos donde ni hasta ellos mismos se puedan aguantar las ganas volver a su esencia; la miseria y disconformidad ante todo y todos, para que empiecen a sacar la lengua, gastándose la vida como tarareadores, como si fuesen a lucrar con ello. ¿Qué se puede hacer para no sentir que eres alguien diferente mientras corro en círculos por buscarte? o finalmente darme cuenta que eres uno más de ellos. Por qué todo tiene que ser tan falso? Y yo ser tan… cuidado con caer.

martes, 5 de enero de 2010

Nuevos inicios

Hoy, como hace ya algún tiempo, me he estado sintiendo... no sé si decir a gusto o simplemente “normal”, ya no tengo esa tristeza con la que solía convivir, que acostumbraba a acompañarme día tras día y sobre todo por las noches, debido a que solían ser mucho más angustiantes que el resto del día. Hecho que no necesariamente me ha traído tanta satisfacción, sin embargo hoy, justo hoy, sentí como si fuera un día de aquellos. Volví a sentir esa angustia que antes ni siquiera me dejaba respirar bien y, cuando comencé a retroceder, reconozco que hasta algún tipo de alegría causó en mí. Creí sentir que todo cobraba sentido nuevamente o al menos estuve así el día entero, como si me hubiese trasladado a otra época, fue muy cercano, muy mío, aunque solo haya durado esas pocas horas, pude ver que algo me decía que ese sentimiento ya no era parte de mi. Indicaba que algo se había perdido en mí, en mi personalidad. Instantáneamente se me vino abajo la idea de que todo estaba encajando nuevamente, no pensaba en lo bueno o en lo malo que podría venir, solo me sentí vacío porque ya no tenía ese sufrimiento, el cual me acompañó por tanto tiempo y que llegué a considerar como parte de mi esencia.

Años atrás, no recuerdo exactamente cuantos, alguien me dijo que tuvo un sueño, un sueño muy extraño que mientras me contaba nunca pensé en haber sido yo el protagonista. En este sueño llegaba muerto al servicio médico legal, me había desangrado de tantos golpes y heridas que me habían proporcionado. Pasó el tiempo y nunca busque algún significado o alguna interpretación para lo que ocurrió, hasta que nuevamente una nueva persona tuvo un sueño de la misma índole, también conmigo como protagonista. El sueño trataba de un hombre que se estaba ahogando en una piscina, llevaba varios minutos flotando y luego de ser rescatado, alrededor de la piscina se deslizaba la sangre que derramaba mi nariz, eso es todo lo que se recuerda. Casualmente, esa misma noche, cuando ocurrió este último sueño, también tuve mi momento, soñé algo completamente opuesto a lo que me habían contado, soñé con un nacimiento, con algo nuevo, fresco, soñé que nacía mi primer hijo y la verdad eso es todo lo que recuerdo, siempre cuando sueño, al despertar por la mañana suelo no recordar más detalles, sin embargo de éste sí me acordaba. Al transcurrir el día siguiente, de manera muy inconsciente pensaba en estos tres sueños, en qué significarían o si realmente tendrían algún tipo de significado o interpretación, entonces se me ocurrió investigar algo sobre el tema y encontré una explicación que no importando si fuese certera o no, la cuento porque al menos si es mera casualidad tiene mucha relación con lo que sentí perder. Soñar con la muerte de un amigo significa que algún aspecto, defecto o característica de esta persona se está muriendo en su propia personalidad y soñar con bebés representa inocencia y nuevos inicios.

Desde aquí en adelante se van mezclando y mezclando situaciones del pasado y presente, situaciones que infieren en mi estado actual, las ganas de, que a pesar de lo vacío que me sentí en ese momento y de haber pasado un par de años, de contar que lo que estoy viviendo ahora no se compara con nada de lo que fue anteriormente, son nuevos sentimientos, con nuevas personas, con mi familia y hasta reencontrándome con viejos amigos, buenos amigos y sin dejar de lado la importancia de lo vivido anteriormente, siento por primera vez que ya no lo necesito, ya todo quedó atrás y por mucho que siempre quise que volviera, ahora disfruto las cosas mientras suceden, mientras observo los más mínimos detalles, mientras camino a tu lado y te veo sonreír o comer, disfruto y complemento las cosas que antes viví, considerándolo como una experiencia de pleno aprendizaje y haciendo mención a una novela de Dostoievski que estoy leyendo, la cual dice que; “El hombre debe basar su felicidad mediante el sufrimiento: es la ley de la tierra”.

sábado, 5 de mayo de 2007

Una época de utopía

En dedicación al Club Independencia.

“Cada vez que se presenta mi afán por mirar hacia atrás, siento que a la vez me voy alejando más de mis inútiles intentos. Recordar, por mucho tiempo fue lo más real que pude haber tenido”…

En ese entonces sentía no disfrutar las cosas en el momento en que ocurrían, no me daba cuenta, ni siquiera me preguntaba el por qué podría ocurrir eso y tan solo seguía imaginando o disfrutando cosas que ya estaban más que ausentes. Posiblemente ese era el problema, estaba como un esclavo ante las cosas que ya no estaban y que en algún u otro momento quería que siguieran conmigo, pero eso realmente… era imposible.


Esta ambición dio cabida a la incapacidad de poder asir todo lo que iba pasando, sin embargo nunca dejé de saber y jamás ignoré el significado de las cosas que tuve y ahora por más que quiera encontrar el instante en que todo esto fue cambiando, sentiría que nuevamente estoy volviendo a lo mismo, aunque con el hecho de estar escribiendo esto, de alguna manera ya lo estoy haciendo.

Es difícil saber el minuto exacto en que las cosas van cambiando de rumbo y no nos damos cuenta del momento en que inconscientemente y desinteresadamente se están formando otras nuevas, en los lugares y con personas tan distintas que no nos imaginamos en ninguna situación, y muchas veces solo con la idea de compartir experiencias, como compañeros de Universidad que en un principio, cada cual se complacía con lo que tenía en ese momento y mientras estas en eso, nunca te preocuparás de con quien o qué estarás haciendo en un tiempo más, están los compañeros de colegio que desde muy temprana edad disfrutaban de la amistad y de esas fiestas que hacían tanto en la escuela como en sus casas y que hasta hoy siguen compartiendo, están los que se conocieron haciendo su práctica, los vecinos que saludaste cada vez se encontraban por la calle pero solo hasta ahí llegaba la mayoría de las veces, al que ubicabas por intermedio de otros y que de un momento a otro terminas por alguna casualidad ayudándolo a resolver algunos problemas, y que en algún momento, en el transcurso de ir a buscar algunas pertenencias olvidadas, terminas conociendo al compañero de Universidad, al compañero de colegio, a la persona que conocieron haciendo práctica y concluyes reencontrándote hasta con los amigos que tenías cuando jugabas baby fútbol cuando eras chico. Por ahí también está la persona que todos conocimos por intermedio de una de las vecinas y que nunca esperamos que daría tantas sorpresas a algunos de nosotros, el que compartió en reiteradas veces cuando éramos más niños en el colegio y que también conocimos por terceros y entre dificultades e inconvenientes terminó donde él ni siquiera se imaginó.

No sé que estará faltando, creo que lo más probable es que esto no termine aquí, de hecho empezó no hace mucho tiempo y posiblemente sigan llegando muchos más y quien sabe, por alguna casualidad algunos ya no puedan estar.


Para muchos, esto se puede cumplir de la misma manera, lo importante es saber hasta dónde podemos llegar con lo que estamos formando y quiénes están dispuestos a seguir con todo lo que esto pueda implicar.

miércoles, 18 de abril de 2007

Sin Consideraciones

No estoy seguro de saber cuándo comencé a darme cuenta de la gravedad que pueden tener los problemas familiares, si hasta hace poco tiempo estaba terminando mis estudios secundarios y sentía tener una vida sin muchas responsabilidades, casi como el gato de mi madre, que duerme, come y no hace otra cosa más en todo el día. Hoy, más que ignorar ciertas actitudes y regaños que me paso escuchando en todo momento, intento cambiar el aspecto malhumorado de los actos sinsentido que poseen mis padres, hasta el punto de saber que por más que trate de conseguir algo que ciertamente es poco probable, lo sigo haciendo…

Es evidente la incapacidad que muchas veces puede tener un hijo al intentar comunicarse con sus padres, aun cuando sientes que estas hablando en otro idioma para ellos o sientes que estas viviendo en una casa ajena, donde la mayoría de las cosas que haces y dices son incorrectas solamente porque ellos no lo relacionan de la misma manera y si nuestros actos y actitudes se mantienen firmes, te transforman en un niño problema, un total rebelde que a juicio de ellos no respeta en absoluto su manera de ver las cosas. Seguramente siguen creyendo que eres “un niño”, que no puede tomar sus propias decisiones, ni menos ayudarlos a ellos, es como si pensaran que todo va a salir mal, por el motivo que sea, el que esté de turno, hecho que ha llegado a desconfiar hasta de uno mismo y cuestionarme si realmente estoy consciente de lo que estoy proponiendo, pero me aventuro y puedo decir que ni siquiera asimilan la magnitud de lo que uno puede aportar. Por muy difícil que sea entender lo que un hijo o un padre pretenda, el asunto es ceder y seguir intentando en vez de juzgar y oponerse a lo que los demás puedan desear. Es fácil aferrarse a lo conocido y creer que si te mantienes constantemente en lo mismo vas a tener las mismas retribuciones que tuviste en algún momento, pero no es así, con el paso del tiempo todo va a ir cambiando, de manera suave o brusca, en el grado que sea, debemos adaptarnos a este giro, aprendiendo, cayéndonos y levantándonos cuantas veces sea necesario, con gente distinta, en lugares distintos y por qué no hasta el punto de hacer algo totalmente incomparable con lo que hacías antes. Hay muchas cosas que se desgastan simplemente porque nuestras necesidades van a ir cambiando y al cabo de un tiempo ya no las necesitaremos como alguna vez precisamos.


Si bien no es fácil caer en gracia a las personas que interesan con respecto a lo referido, supongo que no podrá ser más que una reflexión. El peso de no comunicarse afecta no solo lo que hacemos, si no lo que no nos permite realizar. No es simplemente ahogarnos en excusas y borrones y cuenta nueva, es más valioso un simple gesto de interés y motivación. Sin embargo sigue pesando más la desdicha, la incapacidad y el desinterés, lo que hace perder todo deseo de progreso y prima la ira y las ganas de salir corriendo y no volver más. La esperanza se va conmigo e inconscientemente en otro intento de mejora vuelve a renacer y es como si nuevamente volviera a comenzar… y a terminar.