
Pensemos en que estamos en algún lugar… el lugar lo eliges tú, dónde quieras y cómo quieras, podemos decir de pronto que los lugares pasan a un segundo plano en los instantes en que sientes que estas disfrutando al máximo lo que estás viviendo con esa persona, la persona que tú eliges, no interesando el tipo de relación, ya sea de pareja, amistad, amantes, familia, etc., nos vemos en ciertas situaciones que con el tiempo se van convirtiendo en un hábito, una costumbre y por qué no una necesidad, que al momento de encontrarnos haciendo algo distinto, extrañamos de manera inexplicable a esa persona, luego, sea como sea, intentas dar a entender que necesitas de ella, de su compañía y todo lo que implica estar junto a ella. Justo en éste momento está ocurriendo y ya se ha manifestado en reiteradas, reiteradas y reiteradas ocasiones. Después de haber pasado algunos días de estar cerca de ti, extraño compartir mis días junto a ti, haciendo lo inimaginable, con sorpresas y regalos de por medio. Cada vez me voy acostumbrando más y más a ti, a tu aroma, a tomar tu mano, a jugar y reír contigo, sin deseo alguno de tener que decir en algún momento “ya es tarde”, “tengo que volver” porque el tiempo contigo es la nada misma, sin darnos cuenta el tiempo se desvanece en tu cuerpo y el mío entre besos, caricias y abrazos, para lo cual tarde o temprano llega el momento de nuestra despedida, sin embargo para mí no es un adiós, nada más intento hacerme la idea de que nos separamos sólo por un momento y a penas llegue la próxima ocasión de vernos ese momento continúa ahí, aunque realmente es muy difícil concretar esa idea, porque sólo tú tienes la capacidad de provocar esa inexplicable sensación que recorre cada parte de mí, hasta cuando incluso haces el gesto más mínimo lo disfruto como si fuese lo más grande.
Son diez para las siete de la tarde, sigo extrañándote sin parar, quiero que llegues pronto, quiero que llegues ¡ahora! si es posible, de lo contrario aunque se me hace difícil, seguiré pensando en que no te veo por un momento hasta nuestra próxima vez, en estos momentos me sostiene sentir que estoy muy bien, mi corazón está contento, se siente contento y se ve contento por tener tu amor.
1 comentarios:
De pronto nace la desesperación profucto de la espera. Justamente se trata de algo que hablaba con un gran amigo anoche; Necesitamos paciencia.
Piense que ustedes se tienen y es cosa de minutos escasos el tiempo que no se ven. Entiendo a la perfección las ansias y la necesidad de estar juntos, pero hay muchas formas de estarlo. No sólo somos un cuerpo física, también somos uno mental y emocional -entre otros-. No deberíamos de extrañar tanto si sabemos a ciencia cierta que aquella persona está en nuestro corazón -por más cursi que pueda sonar-.
Un saludo Cristian, seguro no se acuerda de mí, tiempo sin contactarnos.
Publicar un comentario