viernes 8 de enero de 2010

dddnla

Día uno; me encuentro sentado en la estación de metro Salvador esperando… esperando a que llegase alguien que a pesar de haber visto antes, en ningún momento imaginé que provocaría en mí una extraña sensación de que lo que estaba esperando, Al momento de su llegada y de la manera en que venía… su ropa, su pelo, su cara, su piel, su aroma, su manera de caminar, su manera de mirar, como mirando sin mirar, era mucho más hermoso de lo que había visto antes y de lo que creí que iba ser al momento de verla o ciertamente creo que no lo pensé anteriormente, en cierto modo mientras la veía llegar pensé justamente que ella era lo que estaba esperando hace largo… largo tiempo y que sin darme cuenta, mientras me recuperaba de lo pasmado que había quedado, en muy poco tiempo mientras la he ido conociendo, se ha ido transformando en lo más especial e importante para mí, aunque sé que ella se considera muy normal ante el resto de las personas, no lo es. Conociéndola y aceptándola tal cual es, uno con el paso del tiempo se va dando cuenta que por más que uno busque las palabras exactas para expresar los mejores sentimientos hacia ella, realmente no las hay, sí puedo asegurar que ella es lo mejor, lo más hermoso, inteligente, real y… vieron? No hay palabras precisas para dar a entender lo lindo que es ella, las mejores palabras no alcanzan el significado real de lo que ella es para mí, pero sí puedo dejar de manera muy clara que ella es una persona muy consciente de la realidad, de las cosas que vivimos a diario y tiene una enorme capacidad para tomarle el peso a la vida misma, a todo lo que cuestan las cosas y su significado. Algo muy importante es que, no quiero que al decir todas estas cosas ella piense que esto ya se lo han dicho antes, quiero dejar muy claro que todo lo que yo diga acá en relación hacia ella, es sólo para ella y lo demás naturalmente está demás. De pronto cuando quiero seguir escribiendo, a ratos me emociono un poco porque intento rescatar hasta los más mínimos detalles de impresiones que tengo de ella, espero no perderme demasiado. Mientras caminábamos ese día y luego nuestra tarde por el parque al cual ya hemos ido varias veces, podía ir apreciando que todo era avanzar, avanzar y avanzar, me complacía con las cosas que me decía, sus intereses y su capacidad de ver más allá todo lo que sucede a su alrededor, ya sea con su familia, amigos y gente extraña, cosas que me sorprenden a diario, ella siempre tiene la capacidad muy natural de sorprenderme, cosa que no es muy normal en mi, ya que hacía mucho tiempo que no ocurría.
Día dos; la idea de todo esto, no es contar todo lo que ocurre día a día, eso es simplemente nuestro y de nadie más. La idea de todo esto es intentar explicar lo que significa el hecho de haberte conocido y el significado que tú tienes para mí y precisamente los primeros días son sin duda alguna, el reflejo de ambos, de compartir contigo e ir aprendiendo de ti, eso es un gran punto. Cada vez que hablamos siento que voy a aprendiendo de ti, tú me enseñas, tu aportas a mi vida y eso no lo cambio por nada.
Nuevamente espero… ésta vez en otra estación de metro. Recuerdo que ese segundo día hicimos varias cosas, fue lo más agradable haber almorzado juntos y ver por una vez más la forma de tu boca al momento de comer. Luego seguir conociendo más de cada cual tendidos en esa plaza escuchando a ratos algunas canciones de tu mp3. Para este segundo día hubo una planificación, de ver juntos qué película veríamos en el cine y de preocuparnos del otro para que pudiéramos ver algo que nos gustara a los dos y no para complacerse a sí mismo. El día realmente se hizo muy corto, ya casi despidiéndonos y tomando el metro de vuelta me pude dar cuenta de algunas cosas mientras iba llegando de regreso a casa, que principalmente no quería separarme de ti, fue como si alguien me sacara a la fuerza, pero sabía que como fuera llegaría otro día más para volver a estar contigo, ese día me di cuenta que aunque suene raro, ya no era el mismo o que realmente sí lo era pero había estado como sin vida, oculto, me di cuenta que en el transcurso del día tu ibas sacando lo mejor de mí y sacabas las cosas una a una haciéndome sentir vivo y juro que hasta por un momento me asusté, por un momento me mostré intimidado, por tu personalidad y la seguridad que emanabas, sin embargo ese sentimiento sólo duro ese momento y se desvaneció, luego automáticamente se transformó en la más grande alegría de saber que alguien podía sacar tales cosas de mí. No podía contener y de pronto tampoco asimilaba a la gran persona que estaba conociendo que independiente de edades, lugares de procedencia, culturales o lo que fuera, era casi imposible no sentir que yo era la persona más afortunada que cualquier otra, más que alguien que se gane incluso la lotería, ni todo el dinero del mundo podía comprar el sentimiento que tenia y sigo teniendo hacia ti.
Día tres; Al fin llegó un día más para estar contigo, día totalmente crucial, tú sabes por qué (25), este día fue de alguna manera rejalado y de pleno disfrutar uno del otro. En algunas ocasiones he dicho que todo esto que estoy viviendo ahora contigo, parece como si fuera un sueño para mí y este tercer día no fue la excepción, ya que hubieron cosas muy personales entre medio, cosas importantes para ti y que yo siempre voy a respetar y escuchar a lo que siempre me tengas que decir, fue un bonito gesto de confianza hacia mí, lo cual es digno de valorar. Este día se junta con lo actual, lo de hoy… hoy ya no siento que sea un sueño, ya pude realmente abrir los ojos y darme cuenta que es muy real tenerte a mi lado, viendo tu sonrisa, tus gestos, tu cuerpo, viendo cuando te enojas cuando algo te molesta, creo que uno a pesar de señalar todo lo bueno de la otra persona, también debe destacar el lado contrario, porque eso es realidad, eso eres tú y yo o cualquier persona.
Hay muchas cosas que como dije anteriormente sólo quedarán para nosotros, sin embargo esto sí lo quiero compartir…
“Días de convivencia” fue ilógico haber pensado como iban a ser éstos días juntos, sin separarnos, sin volver a nuestras respectivas casas, simplemente dar otro paso hacia delante, de vernos temprano, de pasar el día juntos en la playa, de comer juntos, de llegar en la noche a un mismo lugar, de despertar en el mismo lugar, de volver a comer juntos pero cocinando juntos y pensar que todo salió muy bien, todo en estos días estuvo a nuestro favor, como si alguien nos estuviese cuidando y asegurándose que todo entre nosotros de manera habitual va resultar bien. Fue difícil despedirnos después de haber pasado por estos días y creo que sólo me falta decir que ahora soy el heredero de la flor más luminosa.

1 comentarios:

dddnla dijo...

te quiero mucho mi cocinerito, ah y me gusta como te ves como cocinas, y cocinas rico (por cierto), me gusta tu olor por la mañana y me gustas como dueño de casa. te quiero mucho, aunque me cambies por unos completos, y aunque botes mi salsa de la receta secreta (broma). sé que te esperabas cero este comentario, así como sé que ahora lees con una sonrisa en tus labios, y así como sé que el mañana lo veo de colores pasteles.